Preguntas frecuentes
Respuestas breves a las dudas más comunes sobre el museo, la obra y la experiencia, de lo más necesario a lo más curioso.
Un museo a cielo abierto donde una figura humana gigante —inspirada en el Hombre de Vitruvio de Leonardo— se recorre caminando. No se mira: se vive.
En Punta Espinillo, en el oeste del Montevideo rural, a unos 17 km del centro, en pleno entorno natural.
En auto, por Ruta 1 hacia el oeste (km 17,5) y luego hacia Punta Espinillo. En ómnibus, hasta la terminal Paso de la Arena y de ahí la línea L1 rumbo a Pajas Blancas.
Es íntegramente a cielo abierto, así que con lluvia las actividades se suspenden: la experiencia sucede caminando sobre la tierra.
La visita guiada lleva entre 40 minutos y una hora. Los talleres son más extensos, según la propuesta.
Se camina el cuerpo como un territorio, pasando por estaciones —la cabeza, las manos, el corazón, los sistemas— que mezclan juego, arte y autoconocimiento.
Sí. Es para todas las edades, con los niños acompañados por adultos, y tiene un fuerte foco en grupos escolares.
Calzado cómodo, gorro o protector solar y agua: es al aire libre, en el campo, y se camina bastante.
Se recorre a pie por un predio amplio, pero a ritmo tranquilo y sin apuro: es cómodo para la mayoría de la gente.
Podés comer dentro del predio, pero no hay venta de alimentos: lo mejor es llevar lo tuyo.
Sí, podés tomar fotos y videos durante el recorrido y compartirlos en tus redes.
Sí. No es un museo de vitrinas: es una experiencia vivencial al aire libre, pensada para cualquier persona, le interese o no el arte.
Entre otras estaciones, están el taller Manos, el Corazón (el Cardio-Bus) y el Juego del Vitruvio.
De tierra y materia reciclada: neumáticos, botellas, material PET, barro, fibra y cemento. El arte que cuida lo que reutiliza.
La figura ocupa unos 10.000 m² y, por su escala, llega a verse incluso desde imágenes satelitales.
Un ómnibus reconvertido en aula, ubicado en la zona del corazón de la figura, con el techo pintado como arterias y venas.
Por Marco Vitruvio, el arquitecto romano que sostenía que toda obra debía tener la medida del ser humano.
El célebre dibujo de Leonardo que inscribe el cuerpo humano en un círculo y un cuadrado, símbolo de la proporción y la armonía.
De una figura que la doctora Adriana Perla empezó a trazar en su campo en 2012; descubierta desde el aire en 2015, hoy es un museo.
Sí: por su enorme escala, la figura se distingue en las vistas satelitales del oeste de Montevideo.
¿Querés el contexto largo? Escribimos una guía sobre qué es el Hombre de Vitruvio: el dibujo de Leonardo, el arquitecto romano que lo origina y por qué esas proporciones siguen dando vueltas.